domingo, 18 de marzo de 2018

Hombres

Hay hombres "Guadiana" y hombres "Nilo", hay hombres "Sombra" y hombres "Luz", hombres "Sol" y hombres "Luna"...Hay hombres "lluvia"...hay hombres que suman, otros que sobran...unos que aportan, otros que apartan...

El hombre Guadiana aparece y desaparece a su antojo, es capaz de generar gran riqueza con su presencia y una enorme devastación con su ausencia. Quienes rodean al hombre Guadiana, se quedan esperando a que aparezca como si fuera una estrella del rock porque es cierto que siempre que aparece, deja una enorme humareda a su paso, cual cochazo. No pasa desapercibido. Es un lider natural. Nunca sabes si se alegra de tenerte cerca, o mas bien, pareces un estorbo. El Guadiana desubica, nunca sabemos en que plan vendrá. Nunca sabes si seras la favorita de su harem y, si lo eres, sera ese día, a esa hora en ese preciso minuto, no se sabe que sucederá mañana. En cualquier caso, gusta el Guadiana porque cuando nos hace sentir importantes, se lo curra mogollón y eso es lo que engancha. Normalmente, como buen río, suele dejar poso, lo que pasa que tiene que cuidar que el poso no se convierta en residuo.

El hombre "Nilo" se desborda y devasta todo a su alrededor, luego vuelve a su ser, pero es como un huracán emocional. Puede ser que también desaparezca, hasta la próxima crecida. Se le quiere cuando está en su cauce y se le agradece cuando deja poso. Recordemos que no es lo mismo dejar poso que residuo. Del poso algo crece, del residuo algo sobra. El hombre Nilo puede contestar a los mensajes enseguida con un largo texto o directamente con una lacónico y desquiciante "ok". Igual pasa si le llamas, lo mismo coge el teléfono e interacciona, que lo coge y es monosilábico.

El hombre "Sombra" siempre esta ahí, agazapado. No se le ve, se le siente. De vez en cuando se deja ver, se asoma. Hay veces en que nos gustaría que su presencia fuera mas certera, mas cercana, porque a pesar de saber que está nunca se sabe muy bien por donde pillarle. No se sabe si escribirle o no hacerlo, no se sabe como se lo va a tomar. El caso es que siempre responde, a tiempo. Si le llamas, te atiende. Siempre correcto, siempre brithish. Probablemente tenga un mundo interior muy rico, se puede intuir, atisbar, además suele ser un rico conversador lleno de matices que puede mezclar el humor con un discurso mas serio y siempre elaborado y correcto. Hay veces que se descuelga con un ripio, un emoticono, que agrada, pero normalmente es mas plano emocionalmente, con una timidez encantadora. En ocasiones se echa un poco de menos un atisbo de apasionamiento. En general, gusta mucho esa presencia, ese saber que esta ahí, esa calma contagiosa.

El hombre "Luz" deslumbra y en ese deslumbrar no deja ver bien. Confunde. No es de bajo consumo, no regula. Deslumbra, poco más. Tanta luz se mete hasta el fondo. No tiene termino medio, y en ocasiones, se funde. Desaparece. Y ya no se vuelve a saber de él. Obligatoriamente hay que cambiar de tipo. Siempre, siempre te contestará cuando escribes; siempre, siempre resultará entregado; te proporcionará horas de intensa y larga conversación, no se muy bien con cuanto contenido, pero lo hará, en ocasiones resultando cargante y ligeramente agotador. Mundo interior se le supone pero suele ser mas proyectivo, hacia la galería, con un extenso repertorio de logros en su haber que no dudará en narrar con todo lujo de detalles.

El hombre "Sol" siempre alegre, a veces, agobiante, demasiado flower power. Huye del conflicto aunque exista, siempre lo disfraza, lo bromea y, a veces, eso jode. Atento, sonriente aunque la ocasión no lo merezca. Para algunas cosas es un poco "sin sangre", mas bien, "calenturiento" (no en sentido sexual). Funciona por calentones y a veces cortocircuita, su tormenta solar es impredecible. A veces de solo ver el lado alegre, cansa, pero se agradece cuando una está ploff, aunque sea desde ese positivismo que nos venden socialmente tan artificial.

El hombre "Luna" taciturno y meditativo, con un gran mundo interior. Gran conversador. Tendente a la melancolía. Nocturno. Muy metido hacia "dentro". Lobo solitario, estepario. No le gusta que le molesten. El tampoco molesta y, a veces, no estaría mal que molestara un poco. Es probable que no tenga ni movil, ni facebook, es probable que te compense comunicarte con él por señales de humo. Pero en cierto modo, tiene su encanto, gran inteligencia, saber estar, aunque su desapego en ocasiones genere un daño, porque una piense que no importa, que no se la tiene en cuenta.

Luego está el hombre "Lluvia", el hombre que nutre, aunque todos lo hagan en mayor o menor medida, que siempre deja poso porque siempre crece algo. Refresca. Puede ser caricia. Cala hasta los huesos como el orballo. Lento y tranquilo. Constante. Parece crecer contigo. También puede sanar, limpiar. Pero el hombre lluvia también puede ser tormenta y devastación. Inundación y es entonces cuando es mejor huirle.

Y habrá mas, pero no me da ya la cabeza para pensarlo...supongo que todos tienen un poco de todo, va en momentos, no hay ninguno puro salvo predominancias. Tal y como nos sucede a nosotras....

No hay comentarios: